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26 VALORES

Para construir una cultura de Shalom

¿QUÉ ES SHALOM?

Definimos Shalom como un estado de paz, justicia, bienestar, relaciones sanas, contentamiento espiritual y prosperidad. Cuando hay Shalom las personas pueden vivir vidas plenas espiritualmente, relacionalmente, económicamente, educacionalmente, emocionalmente, etc.) en un entorno saludable, digno y justo.

SHALOM CON
TU VERDADERO YO

Si deseas desarrollar todo tu potencial y convertirte en todo lo que Dios quiere seas, debes abrazar el cambio. Dios desea lo mejor para ti, así que permite que Dios te transforme y te haga más a Su semejanza. No te aferres al pasado, sino cambia la forma en que ves las cosas y únete activamente a lo que Dios está haciendo en tu vida. Siente curiosidad por las nuevas ideas, perspectivas y enfoques. Emociónate con las posibilidades que el cambio pueda traer porque Dios quiere hacer nuevas cosas en tu vida, en tu comunidad, en tu ciudad y en el mundo.

VALOR 01

Dios va primero, los demás en segundo y tú en tercer lugar. No pienses sólo en tus propios intereses, sino también en los intereses de los demás. No pienses menos de ti, sólo piensa menos en ti mismo y más en los demás. Sé humilde porque no eres mejor que los demás. En lugar de eso, haz de Dios tu prioridad, sirve a los demás y ponte a ti mismo en tercer lugar. Serás una persona más plena y más sabia por ello.

VALOR 02

Demasiada gente se esconde detrás de máscaras, incapaces de mostrar su verdadero ser. Para ser íntegros, debemos reconocer nuestras debilidades y estar dispuestos a pedir ayuda. Ninguno de nosotros puede hacerlo solo. La vulnerabilidad es un indicio de fortaleza porque te hace "real". Muestra tu verdadero ser a tu iglesia, incluyendo tus alegrías, penas, miedos, fortalezas y debilidades. No finjas ni escondas tus luchas, fracasos o problemas. Es la verdad la que te hará libre.

VALOR 03

Somos hechos a imagen y semejanza de Dios. Hermosa y maravillosamente creados. Antes de que nacieras, Dios te miró con deleite. No necesitas ganar aprobación para ser amado, porque eres amado tal y como eres. No por lo que has hecho, sino porque Dios te amó primero. Una vez que aceptes esta verdad, te será mucho más fácil ser vulnerable, apropiarte de tu historia, abrazar tu verdadero ser, vivir en paz, y convertirte en todo lo que Dios quiere que seas.

VALOR 04

SHALOM CON
LOS DEMAS

Se pronto para escuchar y presta toda tu atención. Minimiza las distracciones y deja de lado la necesidad de estar de acuerdo o en desacuerdo. Abandona tus juicios y ten curiosidad por saber más en lugar de hacer conclusiones precipitadas. Como Jesús, no sólo escuches a tus amigos o a aquellos como tú, sino dedica de tu tiempo y escucha generosamente a aquellos que son diferentes a ti, incluyendo a aquellos que son ignorados y marginados por la sociedad. Sobre todo, escucha buscando entender, incluyendo al Espíritu de Dios.

VALOR 05

Habla con honestidad y de forma directa, de manera que reflejes claramente amor y apoyo hacia otros. Ten el valor de decir lo que hay que decir, incluso cuando sea difícil. Aborda los temas directamente con los que están involucrados o se ven afectados; habla de frente con los demás, no a sus espaldas. Y no permanezcas en silencio cuando los que están en el poder menosprecian la imagen y semejanza de Dios en los vulnerables al oprimir a los más débiles. También en esos casos: di la verdad en amor.

VALOR 06

Decide dar a otros el beneficio de la duda y deja a un lado tus propios juicios y nociones preconcebidas. Desechar el impulso de murmurar, criticar y juzgar... no ayuda. En vez de eso, reconoce públicamente las cosas buenas que ves a tu alrededor, y anima a los que están cansados. Unas pocas palabras de aliento pueden literalmente cambiar la vida de una persona para siempre. Por lo tanto, busca cosas que sean dignas de reconocimiento entre los que te rodean. Cuando lo veas, señálalo, regocíjate y celébralo.

VALOR 07

Así como Dios nos perdona, busca sanar las relaciones en tu vida extendiendo gentilmente el perdón, incluso a ti mismo. Perdona a todos, incluyendo a las iglesias, instituciones u organizaciones que te han hecho daño. Empieza orando por aquellos a los que resientes u odias, y pide que Dios los bendiga. Recuerda, el perdón no tiene que ver con aprobar el comportamiento o la acción de la otra persona o grupo. No se trata de ellos, sino de ti. Es para que seas libre de resentimiento y amargura.

VALOR 08

SHALOM CON
DIOS

Dios quiere que te unas a Su historia y que traigas un cambio duradero a tu vida, tu familia, tu ciudad y tu mundo. Pero necesitarás fe para creer en algo que no tiene pruebas visibles. Para hacer crecer tu fe, busca oportunidades para aprender de aquellos que saben más de la Biblia y de la vida cristiana que tú. Participa regularmente en tu iglesia y grupo de discipulado, sirve a los demás, comparte las buenas noticias, sé generoso, confía en Dios con tus finanzas y sigue adelante, incluso cuando sea difícil.

VALOR 09

Tu vida está destinada a ser un acto de adoración. La verdadera adoración no es sólo cantar y alabar a Dios con los labios, sino confiar en Dios por encima de todo, abrazar Su corazón para este mundo y someterte a Su voluntad en todas las áreas de tu vida. Adora regularmente con tu iglesia y honra a Dios en tu vida diaria: mediante tu trabajo, tu conducta, tus relaciones, sirviendo a los demás y hablándoles de Su bondad. Cada aliento, acción y pensamiento puede traer la gloria a Dios.

VALOR 10

No importa cuál sea tu profesión u ocupación, si eres padre, taxista, obrero de la construcción, profesor o ingeniero, tu trabajo le importa a Dios. Dios no sólo está interesado en tu trabajo en la iglesia, sino en tu trabajo diario. Así que, hagas lo que hagas, trabaja como para Dios. Da lo mejor de ti y hazlo bien. Evita ser perezoso, deshonesto o arrogante. En cambio, ve tu trabajo como un regalo de Dios a través del cual puedes servir, bendecir a otros y avanzar el Reino de Dios en la tierra.

VALOR 11

Aparta tiempo en tu semana para dejar el trabajo, la escuela y las demandas estresantes. Confía en que Dios proveerá para tus necesidades cuando guardes el sábado. Camina, juega, duerme una siesta, reúnete con amigos, comparte una comida, haz el bien, muestra compasión o simplemente pasa un tiempo para descansar a solas. Encuentra descanso para reflexionar y disfrutar de la comunión con Dios, los seres queridos y la creación. Trabaja para vivir; no vivas para trabaja.

VALOR 12

¡El Reino de Dios es una fiesta! llena de risa, gozo, comunidad profunda y plenitud. Así que, permite que la risa llene tus reuniones, tus comidas y tu culto. Deja que el gozo de nuestra fe sea claramente evidente en tu forma de hablar y en tu rostro. Mientras vives tu vida, se agradecido, expresa tu gratitud y regocíjate siempre. Recuerda que Dios se regocija contigo y que un día tu gozo será completo cuando el mundo entero se renueve y habite en Shalom.

VALOR 13

SHALOM CON
TU COMUNIDAD

Los pastores han sido escogidos para guiar a la iglesia, pero el trabajo de la ekklesia no está limitado sólo a ellos, sino que cada miembro participa activamente en la vida y misión de Jesucristo. Asume tu lugar en la misión, tu participación en los programas y la propiedad de tu iglesia. Apoya a otros. Se voluntario. Sirve. Dirige. Sé el cuerpo de Cristo y vive como si fueras la ekklesia, la asamblea de aquellos llamados por Dios a buscar el Shalom de tu ciudad, ¡porque lo eres!

VALOR 14

Gracias a Dios que, como partes del cuerpo humano, no todos somos iguales. Mantente abierto a aprender de los demás, sin importar su edad, origen, etnia, género o cargo en la iglesia. Recuerda que la familia de Dios está compuesta por miembros de cada lengua, tribu y nación. Tomamos mejores decisiones y crecemos como personas cuando consideramos varias perspectivas, incluyendo las de aquellos que son diferentes a nosotros. Escucha con curiosidad y considera el valor de sus ideas y experiencias.

VALOR 15

En tu iglesia, eres amado y valorado. Considera a los otros miembros de tu iglesia como tu familia. No te apartes cuando las cosas se pongan difíciles, sino permite que las luchas y las decepciones profundicen tu sentido de pertenencia. Ora por oportunidades de sanar las relaciones. Por favor, ten paciencia. Lleva tiempo construir una cultura de Shalom. Dios aún no ha terminado contigo ni con los que te rodean.

VALOR 16

Dios desea abrir las puertas de tu iglesia a todas las personas. Da una cálida bienvenida a los recién llegados y salúdalos con una sonrisa. Como lo hizo Jesús, acepta a las personas y no las juzgues a primera vista. Ama incondicionalmente, y como Cristo te ha recibido, recibe a personas diferentes a ti. Muestra un interés genuino en los demás y haz que la gente se sienta como en casa. Practica la hospitalidad. Cuando puedas, invita a la gente a comer o a tomar café en tu casa, incluyendo vecinos o gente del trabajo.

VALOR 17

SHALOM CON
LA MISIÓN DE DIOS

Pide primero la guía y la bendición de Dios en todo lo que hagas. Ora por sabiduría y por que la voluntad de Dios se haga en tu vida, comunidad y ciudad como en el cielo. Permite que tu corazón se quebrante por aquellas cosas que quebrantan el corazón de Dios y luego pide que el amor y la bendición de Dios se revele a tu familia, iglesia, vecinos y compañeros de trabajo, en las buenas y en las malas. Finalmente, pídele a Dios que abra tus ojos a las necesidades que te rodean y te ayude a ser parte de su respuesta a tus oraciones.

VALOR 18

Dios te ha encomendado tu historia. Cuando te invitó a incorporar tu historia en la suya y aceptaste, algunas cosas empezaron a cambiar. ¿Has experimentado la bendición, sanidad y transformación de Dios desde entonces? No te lo guardes. Comparte cómo Él ha trabajado en tu vida con tus vecinos, compañeros de trabajo, amigos y con desconocidos. Luego, pídele a Dios oportunidades para contarles a otros Su historia.

VALOR 19

Los seguidores de Jesús no son consumidores religiosos. Si quieres seguir a Jesús, es tu tarea imitarlo, obedecerlo, revestirte de su carácter y unirte a su misión de renovar el mundo. Entonces busca oportunidades para compartir lo que has aprendido con otros y hacer discípulos que hagan más discípulos. Recuerda, un "discípulo" que no hace discípulos no es un discípulo.

VALOR 20

Permite que otros vayan al frente y comparte el liderazgo. Suelta los trabajos que siempre has hecho y anima a que surjan nuevos líderes. No te sientas amenazado por otros, sino que lidera equipándolos, incluyendo a los jóvenes y a los que son pasados por alto. No sólo son el futuro de nuestra iglesia, sino que son de vital importancia para nuestro presente. Recuerda: Jesús comenzó a construir su ekklesia con líderes humildes que a menudo eran despreciados por la sociedad.

VALOR 21

SHALOM CON
TU CIUDAD Y MUNDO

Trabaja en equipo. Colabora con los demás miembros de tu iglesia y otros en tu comunidad para encontrar las mejores soluciones. La colaboración aligera la carga, genera mejores ideas que cuando las personas trabajan solas, y impulsa los dones que Dios nos ha dado a todos. Para lograr un cambio duradero, debemos hacer las cosas CON los demás, no PARA ellos.

VALOR 22

¡Alégrate, pues puedes dar a otros! Piensa en dar como un privilegio en vez de una obligación, una alegría en vez de una carga. Al considerar todo lo que se te ha confiado -tiempo, habilidades y dinero- pregunta: "¿Cómo me llama Dios a compartir lo que se me ha dado para hacer avanzar su Shalom en mi familia, iglesia, comunidad y mundo?" Recuerda, lo que tienes no es tuyo- es de Dios.

VALOR 23

La vida está llena de problemas y necesidades inesperadas, grandes y pequeñas. Presta atención a los momentos en los que Dios te llama a la acción, sin importar cuán ordinaria o extraordinaria sea la situación. Mira las "interrupciones" como invitaciones a compartir tangiblemente el amor de Cristo. Escribe una nota de ánimo. Visita a los enfermos o a los que están de luto. Comparte una comida. Aborda prácticamente las necesidades de tu comunidad.

VALOR 24

La visión de Dios para nuestro mundo es audaz. Quiere poner al mundo entero en orden y liberar a la gente de todo lo que socava su capacidad de vivir como portadores de la imagen de Dios. Él nos ha elegido a ti y a mí para participar en este plan. No solo eres llamado a evangelizar, alimentar a los pobres y curar a los enfermos, sino también a buscar la justicia y combatir la corrupción en nuestra ciudad. Defender a los oprimidos. Proteger los derechos de los pobres. Alzar la voz por aquellos que no pueden defenderse por sí mismos. Vive con integridad y haz justicia.

VALOR 25

Somos bendecidos para bendecir. Dios desea usarte a ti y a tu iglesia para bendecir, sanar, restaurar, liberar y traer justicia a un mundo oscuro y herido. Estamos aquí para bendecir a otros: en nuestras familias, lugares de trabajo, en nuestra comunidad y en el mundo. Ve hacia la necesidad. Vive misionalmente. Sé una voz para los que no tienen voz. Busca la justicia. Testifica de la esperanza que tienes. Ahora ve.

VALOR 26